En todo proceso de compra o venta aparecen las tan temidas OBJECIONES de los clientes.
Se trata de aquellas razones o argumentos para oponer a una idea o una propuesta para rechazarla, negarla o impedir que se lleve a cabo.
Algunas preguntas para hacernos tienen que ver con: ¿En qué momento del proceso aparecen? ¿Por qué motivo aparece ahora?
Las mismas son razones o argumentos que se oponen al objetivo final, rechazando, negando o impidiendo que se lleve a cabo el proceso.
Su aparición no necesariamente es algo negativo, si sabemos transformarlo en una oportunidad para afianzar el vínculo y la confianza del cliente para con nosotros como asesores.
Prevenirlas es allanar el camino hacia un servicio diferencial. Para ello, resulta crucial la calificación del cliente, y conocer si está preparado para tomar la decisión.
Esto será fundamental para poder optimizar nuestro TIEMPO.
Te compartimos algunas técnicas para trabajar objeciones:
Callarse: Dejar que el cliente se desahogue para que se relaje explicando la situación.
Preguntas abiertas: Nos da la posibilidad de obtener la máxima información.
Reformular: Centrar la objeción a través de una pregunta.
Aislar: Concretar el motivo de la objeción.
Aceptación condicional: Proponer una solución dependiendo de una concesión de la otra parte
Boomerang: Aprovechar la objeción para mostrar un beneficio
Exagerar el absurdo: Procurando minimizar la cuestión
Cuantificar: Exponer de forma numérica las razones expuestas por el cliente
¡Esperamos que te sirvan!